En un primer momento pretendía escribir sobre la valía de las mujeres, por qué ellas lo pueden hacer tan bien como un hombre en cualquier responsabilidad, por qué es necesario evidenciar su potencial. Sin embargo, no me gusta escribir sobre lo innecesario, lo obvio. Las mujeres no necesitan ya hoy una defensa de nadie, simplemente responden a los machistas con sus actos. Los Berlusconis, losantos, o pedrojotas no son más que reminiscencias a un pasado del cual prefiero no acordarme. La única desgracia es que este pasado se manifieste en el presente con más virulencia de la deseada. Por eso, mejor que explicar por qué es positivo tener una misistra de Defensa, o un gobierno con más mujeres que hombres, lo que mejor podemos hacer es poner en evidencia el pensamiento irracional, machista y fascista de determinados personajes. No podemos conformarnos con el insulto y la intolerancia de aquellos que desprecian la valía de la mitad de la población, de aquellos que bajo el ataque indiscriminado fomentan la intolerancia, de aquellos que con sus opiniones fascistoides no buscan más que la división, la desilusión y la imposición de sus ideas. Para ellos no hay más respuesta que la indiferencia. La indiferencia que hay que sentir hacia el ignorante voluntario. Aquel que no quiere comprender cuál es nuestra realidad, aquel que no quiere observar ni pretende conocer cuál es el presente. Los ignorantes voluntarios no tienen otro futuro que el olvido y la indiferencia.
20.4.08
17.3.08
Buenas noticias
A mi me encanta recibir buenas noticas. Imagino que a todos nos gusta recibir buenas noticias, pero es verdad que hay quien piensa que es ante los malos augurios cuando las personas nos ponemos las pilas. Yo soy más bien de los que creo que una buena noticia estimula mucho más que el anuncio de la catástrofe. Es un planteamiento de vida. Es mejor pensar en lo bueno que se nos avecina, que en los malos presagios. También es mejor pensar en aquello bueno que nos rodea, que en lo negativo de nuestro alrededor. Y por supuesto, es mucho mejor contemplar aquello que podemos mejorar, antes que observar aquello que puede ir peor.
En los últimos tiempos vemos como a nadie le gusta que le metan miedo, que nos amenacen con la catástrofe. Todos queremos confiar en nuestras posibilidades, en lo que seremos capaces de lograr y sobre todo cuando hay motivos para ello. El que duda de las buenas noticias que están por venir, duda de nuestras capacidades, pues las buenas noticias las construimos día a días entre todos, las malas ya vienen solas. Las buenas noticias no se anuncian, se construyen; las buenas noticias son fruto de nuestro esfuerzo.
Últimamente había quién se dedicaba a pregonar malas noticias y las malas noticias han acabado por ir a ellos. Tomemos nota.
6.2.08
YES, WE CAN
Yes, we can. Esta es la frase, el eslogan que acuña en los últimos días Obama para terminar de confirmar su ascenso. Pero hay mucho más detrás de este simple "Sí, nosotros podemos". Implica la ilusión de cambiar las cosas, de retomar la esencia de la democracia, el poder de los ciudadanos, el poder de su voto. En 2004 11 millones de personas dijeron en España "Yes, we can". 4 años más tarde podemos decir que nosotros pudimos, que lo hemos conseguido, cambiar el rumbo de un país. Ir de la Guerra a la Paz. De las desigualdades a los derechos ciudadanos. Del autoritarismo al diálogo. De la discriminación a la integración.
Cuatro años más tarde tenemos que volver a decir que nosotros podemos. Podemos dar el salto definitivo, consolidar el trabajo realizado y convertir las ilusiones de todos los que creimos y creemos que el poder de la ciudadanía es el verdadero, capaz de derrotar con su voz las intenciones de los que ocultan, atemorizan y tienen miedo del progreso.
Nosotros no tuvimos miedo al futuro en 2004, ahora que el futuro es ya presente no nos arrependtimos, sino que realizamos un nuevo embite: volvemos a decir: yes, we can.
